sábado, 11 de enero de 2014

ARBUTUS UNEDO (Madroño) EN LA SIERRA DE LA PILA. Fotos del dia 9-1-2014

Arbolillo muy característico del otoño-invierno por coincidir en esta época la floración con la maduración de los frutos del año anterior, poniendo una nota de amarillos, anaranjados y rojos en los sombríos inviernos de nuestros bosques, al tiempo que sirve de alimento a pájaros y mamíferos que actúan como diseminadores de sus semillas a través de los excrementos. El madroño es de crecimiento lento, no suele superar los 5 metros y normalmente se encuentra en porte arbustivo. Su nombre deriva del latín "arbutus" arbolillo, y "unum edo" que significa comer solo uno y que se refiere al hecho de que comer más de un fruto puede ser perjudicial debido al hecho de que por su larga permanencia y maduración en el árbol pueden sufrir fermentaciones. Su hábitat se distribuye alrededor de la región mediterránea y en el oeste de Europa (también en Irlanda del Norte). Está presente por toda España, aunque preferentemente por las provincias litorales, en tierras bajas y montañas poco elevadas.
En otoño aparecen sus flores en forma de campanilla hacia abajo, agrupadas en racimos colgantes. La madurez de los frutos llega a mitad de otoño o principios del invierno siguiente, un año después de la floración, coincidiendo con la aparición de las flores nuevas.
Son muchos los usos del madroño, pero el más conocido es el uso comestible de sus frutos, con los que se hacen mermeladas y confituras o bebidas alcohólicas (como el "licor de madroño" alicantino).