miércoles, 27 de enero de 2016

HYOSCYAMUS ALBUS (Beleño). EXTENDIDA PUNTUALMENTE POR LA REGION. Fotos de Enero a Julio

Esta especie pertenece a una familia de plantas (las solanáceas) con numerosos representantes asociados desde muy antiguo a la brujería y la magia (era muy utilizada en hechizos de adivinación). De idéntica composición que el beleño negro (Hyoscyamus niger, ver ficha en este blog) del que se diferencia porque la corola de esta útima tiene nerviación de color purpúreo y sus hojas superiores son sentadas, contiene diversos alcaloides (L-hiosciamina, atropina, escolopamina) que pueden producir trastornos del Sistema Nervioso Central, caraterizados por sequedad de boca, visión borrosa, dilatación de las pupilas, rubefacción, palpitaciones, taquipnea, agitación psicomotriz, alucinaciones y, a dosis elevadas, incluso coma y paro respiratorio. El nombre de beleño, deriva del latín Belenus, dios celta al que se le consagró esta planta con la que los galos envenenaban sus flechas. Originaria del Norte de Africa, se encuentra en toda la región mediterránea, SW de Asia y Macaronesia (excepto Cabo Verde). Florece de mediados de invierno a final del verano. En nuestra región está extendida, encontrándose en márgenes de viviendas, muros y pie de roquedos muy nitrificados.