lunes, 27 de enero de 2014

JUNIPERUS THURIFERA (Sabina albar) EN EL SABINAR Y EN EL CALAR DE LA SANTA (MORATALLA). Fotos de distintas fechas.

El nombre científico de esta especie "thurifera" significa productora de incienso ya que su madera es muy aromática, de olor resinoso agradable, por lo que se ha quemado para este fin, produciendo un olor muy penetrante que, al decir de las gentes, ahuyenta a los insectos y, segú Font Quer, hace huir a las serpientes. Florece a partir de febrero y los frutos maduran al segundo año, pero también existen épocas en las que no fructifican. Las flores de los machos únicamente producen polen, que es dispersado por el viento, mientras que las flores de los árboles hembra son fertilizadas por el polen masculino y forman unos frutos llamados "gayubas". Dichos frutos no alcanzan la madurez hasta el segundo otoño (20 meses) cuando toman un color oscuro característico. En este momento es cuando distintas especies de tordos los comen y dispersan sus semillas.
Los bosques de sabina son considerados relictos por representar el testimonio de un paisaje vegetal que dominó o fue frecuente hace miles de años, tantos que aquellas sabinas ni habían visto todavía al hombre. Los paleobotánicos han confirmado su presencia en el Cretácico, en el Oligoceno y Plioceno. 
Se trata de un endemismo ibérico, extendido principalmente en páramos fríos y montañas de la mitad oriental de la Península. En Murcia forma grandes extensiones en el páramo de El Sabinar y Calar de la Santa (Moratalla). Es una especie protegida con la categoría de "Vulnerable". (http://www.floraprotegida.es/flora-vulnerable.php/Juniperus-thurifera-57/)